Respuesta inmune de los cerdos frente a la gripe, clave en futuras vacunas humanas

Fuente: Animal Health

Los cerdos son huéspedes naturales de la influenza y, al igual que los humanos, pueden infectarse con cepas circulantes y enfermarse. Los virus de influenza que infectan a cerdos y humanos son diferentes, pero algunos pueden tener el potencial de propagarse entre ambas especies, lo que los convierte en importantes virus zoonósicos.

El sistema inmunitario de los mamíferos tiene dos respuestas diferentes a la infección, la respuesta inmunitaria innata, que es una respuesta rápida e inespecífica a la infección, y la respuesta inmunitaria adaptativa, que es mucho más específica y sigue a la respuesta innata.

Los científicos de Pirbright han examinado la respuesta inmunitaria adaptativa del cerdo, en particular la respuesta de las células T CD8. Las células T CD8 son células del sistema inmunitario que se dirigen específicamente a las células huésped que están infectadas con virus y las matan para evitar que se propaguen. Las células T son importantes en la respuesta inmunitaria del huésped a la enfermedad y ayudan a prevenir enfermedades graves.

Publicado en Mucosal Immunology, este estudio es el primero de su tipo en definir cuatro tipos diferentes de células T CD8 y centrarse cuidadosamente en los tejidos donde se encuentran las células.

Los resultados mostraron que la respuesta inmunitaria de los cerdos difiere de la observada en modelos de animales pequeños, como ratones o hurones, que no son huéspedes naturales de la gripe.

Esto destaca la importancia de utilizar un huésped natural siempre que sea posible para obtener una comprensión más precisa de la enfermedad y desarrollar soluciones de tratamiento y prevención para mejorar la salud y el bienestar de los animales.

Hallazgos clave para el diseño de nuevas vacunas

Los investigadores revelaron tanto la ubicación de las células T CD8 en diferentes tejidos porcinos como su comportamiento en respuesta a la infección.

Anteriormente se pensaba que la cantidad de células T en los pulmones disminuye rápidamente después de la infección, sin embargo, la investigación muestra que este no es el caso, lo que sugiere una protección más duradera contra futuras infecciones.

Los científicos también exploraron cómo reaccionaban las células T CD8 en respuesta a la infección al examinar las diferencias en la expresión génica a lo largo del tiempo.

Se descubrió que la expresión génica está relacionada con la producción de citoquinas (sustancias químicas que ayudan al sistema inmunitario a combatir infecciones) y la producción de diferentes células en el sistema inmunitario, en particular las células de memoria residente en tejidos (TRM).

Las células TRM no circulan en la sangre, sino que permanecen en tejidos como el pulmón, brindando protección local contra infecciones.

A pesar de que estas células tienen claras diferencias con otras poblaciones de células T, no son una población de células completamente estable y continúan cambiando mientras están en los tejidos.

También se exploraron las respuestas a la inmunización respiratoria y se demostró que la vacunación nasal puede dar como resultado un alto número de células T CD8 en las vías respiratorias, pero no produce una respuesta inmunitaria de todo el cuerpo como se vería con una inyección directamente en el músculo.

La doctora Elma Tchilian, jefa del  grupo de inmunología de la mucosa de Pirbright, explicó que los “hallazgos pueden resultar cruciales para el diseño de futuras vacunas contra las enfermedades respiratorias”.

“Las células de memoria residente de tejido (TRM) son importantes en enfermedades respiratorias como la gripe y la Covid-19, e identificar, en detalle, dónde se encuentran en un modelo animal relevante es importante para nuestra comprensión de la enfermedad en cerdos”, señala.

Por último, concluye que «este conocimiento también es muy relevante para las enfermedades humanas», y añade que por primera vez se describe “la distribución de las células porcinas involucradas en la respuesta inmune y su actividad en el transcurso de la infección natural o la vacunación, y estos son importantes vacíos de conocimiento que se deben llenar”.

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