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Manejo inteligente: Estrategias innovadoras para dominar el riesgo de micotoxinas

Manejo inteligente: Estrategias innovadoras para dominar el riesgo de micotoxinas

Autores: 

PhD. Swamy Haladi Swamy Haladi1, MSc. Danny Patiño2
                  Gerente Comercial Técnico Global, Selko1,
                  Nutricionista en Trouw Nutrition Sur y Centroamérica2

La gestión del riesgo de micotoxinas requiere explorar un enfoque integral para mitigar riesgos y generar opciones que nos permitan tener una gestión efectiva.

Se han identificado químicamente más de 600 micotoxinas y ese número aumenta cada año. La industria animal mundial ha reconocido la gran magnitud de los efectos económicos adversos que tienen las micotoxinas sobre la calidad de las materias primas, la calidad de los alimentos y la producción animal. También se acepta que la gestión del riesgo de micotoxinas es un enfoque integrado en el que intervienen diversos factores responsables de la producción de micotoxinas tal y como se reseña en la Figura 1.

El cambio climático, las prácticas agrícolas inadecuadas, las malas condiciones del suelo, los fungicidas ineficaces y las semillas de mala calidad aumentan, sin duda, la susceptibilidad de los cultivos a la infestación por hongos en el campo y la consiguiente producción de micotoxinas. Las lluvias inesperadas, las condiciones de transporte y almacenamiento de materias primas han alterado los procesos ocasionando un aumento de la humedad en las materias primas y una mayor producción de micotoxinas.

Enfoque proactivo

«Protegiendo la calidad durante toda la cadena productiva: Estrategias proactivas en la gestión del riesgo de micotoxinas».

Los diversos elementos que afectan la generación de micotoxinas indican la necesidad de adoptar una gestión del riesgo proactiva durante el proceso de producción y cosecha de los cultivos. La minimización del cambio climático puede lograrse mediante prácticas de producción sostenible, donde la rotación de cultivos y la labranza desempeñan un papel crucial en la reducción del desarrollo de hongos en el campo. Se ha comprobado que, tanto el monocultivo, como la siembra directa contribuyen al aumento de la propagación de estos y la consecuente producción de micotoxinas.

La sequía, en particular, intensifica el crecimiento de hongos, especialmente del tipo Aspergillus. Para mitigar los efectos de la sequía, resulta efectivo irrigar las tierras de manera oportuna. Por otra parte, las lluvias inesperadas durante la cosecha pueden incrementar la producción de micotoxinas; no obstante, este impacto puede reducirse mediante la disponibilidad de instalaciones adecuadas para un secado óptimo.

El comercio mundial también presenta riesgos con estas toxinas. En la región de Latinoamérica se utilizan materias primas, tanto de origen local, como importadas. Donde el tránsito de las mismas puede durar meses y, si las condiciones no son óptimas, la producción de micotoxinas es inevitable. Las medidas proactivas, como asegurar que las materias primas se sequen correctamente antes de cargarlas, ayudan a reducir el crecimiento de hongos.

Así también, una vez que las materias primas llegan al depósito de granos o a la fábrica de alimentos, se las debe almacenar adecuadamente. La aplicación de inhibidores de mohos líquidos (Fylax® Grain) sobre las materias primas puede ayudar a conservarlas al reducir la contaminación fúngica. Adicionalmente, se hace necesaria la gestión eficaz en planta de alimento para controlar los daños causados por los insectos, la actividad de los roedores y la acumulación de polvo.

Las principales zonas para vigilar dentro de una planta de alimentos son los silos, las mezcladoras, los enfriadores y los elevadores, ya que se consideran puntos críticos de control. Se ha demostrado que la limpieza periódica de estos lugares reduce el crecimiento de microorganismos y la producción de micotoxinas. Se recomienda mantener un recuento de hongos inferior a 500.000 UFC por gramo en las materias primas y alimentos terminados. Ahora bien, los alimentos elaborados con materias primas de buena calidad se pueden recontaminar si no se almacenan correctamente.

Las buenas prácticas de almacenamiento en las fábricas de alimentos y las granjas minimizan el riesgo de micotoxinas. Si el alimento se almacenará durante más de una semana, se aconseja utilizar inhibidores de mohos en el alimento (Fylax® Forte-SP).

Tres áreas de riesgo de micotoxinas que es necesario gestionar

Las micotoxinas pueden aparecer en cualquier parte de la cadena de producción de alimentos para animales. Adoptar un enfoque dinámico para gestionar el riesgo de micotoxinas garantiza, tanto la calidad, como la seguridad de los alimentos. A continuación, se exponen tres ámbitos críticos en los que las micotoxinas suponen una amenaza para las materias primas y los alimentos terminados, así como consejos para gestionar el riesgo las mismas.

En el campo: A medida que el cambio climático provoca fenómenos meteorológicos más extremos, las buenas prácticas agrícolas, como la rotación de cultivos y la labranza, pueden ayudar a minimizar el crecimiento de hongos y la posterior contaminación por micotoxinas.

Las herramientas de análisis rápido, como Mycomaster, pueden evaluar la presencia de estas últimas en las materias primas.

En tránsito: La mayor globalización en el abastecimiento de ingredientes significa que las cosechas pueden estar en tránsito durante meses. Un secado adecuado antes del envío y la aplicación de antimicótico líquido sobre los ingredientes a su llegada al depósito de granos o a la fábrica de alimentos pueden reducir el riesgo de contaminación.

En la fábrica de alimentos: Los alimentos para animales, producidos  con materias primas de buena calidad, se pueden recontaminar, si no se almacenan correctamente. Suplementar los alimentos con un producto mitigador de micotoxinas y un inhibidor de hongos puede ayudar a reducir la producción de micotoxinas y/o sus efectos.

Análisis previo

Mientras que los hongos pueden ser visibles, las micotoxinas son invisibles y sólo se pueden confirmar mediante análisis. El análisis de micotoxinas en las materias primas y los alimentos es uno de los puntos más importantes para comprender la magnitud del riesgo de micotoxinas. Se han producido enormes avances en el análisis de estos metabolitos, desde TLC hasta ELISA y LC-MS/MS. El análisis rápido de micotoxinas, en particular en las materias primas, ayuda a los fabricantes de alimentos y los integradores a tomar decisiones asertivas en función a la aceptación o el rechazo de las materias primas.

Adsorbentes como protección

El uso de adsorbentes de micotoxinas (gama de productos TOX0®), como protección contra posibles amenazas es un ejemplo de gestión dinámica y previsiva del riesgo de micotoxinas.

Dado que los hongos y las micotoxinas son omnipresentes en la naturaleza, es prudente suponer que los alimentos para animales contendrán micotoxinas y utilizar un adsorbente de micotoxinas como
protección.

Adoptar una postura proactiva en la gestión del riesgo de micotoxinas puede ayudar a proteger los cultivos, los alimentos, los animales y las personas, y a promover la seguridad en toda la cadena alimentaria.

 

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