Home Artículos Estrés metabólico en cerdos en fase de engorde y terminación: Herramientas naturales de soporte

Estrés metabólico en cerdos en fase de engorde y terminación: Herramientas naturales de soporte

Estrés metabólico en cerdos en fase de engorde y terminación: Herramientas naturales de soporte

Por:  Dra. Andrea de Britto Molino
Gerente de Nutrición ilender

La producción porcina moderna ha logrado grandes avances en términos de eficiencia productiva. Las líneas genéticas actuales permiten alcanzar altas tasas de crecimiento en períodos cada vez más cortos, lo que exige una alta precisión en el manejo nutricional, sanitario y ambiental. Sin embargo, este progreso ha traído consigo nuevos desafíos fisiológicos, entre ellos el incremento del estrés metabólico en todas las fases, incluyendo las fases finales del ciclo productivo: engorde y terminación.

Durante estas fases, los cerdos enfrentan una serie de presiones que impactan directamente su metabolismo: alta densidad poblacional, cambios de dieta, transiciones, manipulación frecuente, desafíos inmunológicos y, en muchos casos, condiciones ambientales subóptimas como el estrés térmico. Todo esto genera una carga metabólica que, si no es correctamente manejada, puede traducirse en pérdidas económicas significativas y en un impacto negativo sobre el bienestar animal.

Este artículo busca explorar el estrés metabólico en cerdos en crecimiento desde una perspectiva fisiológica y productiva, y presentar de manera general las herramientas naturales disponibles en el mercado que contribuyen a mitigar sus efectos.

1. Fisiología del estrés metabólico en cerdos en crecimiento

El término “estrés metabólico” hace referencia al desequilibrio que se genera cuando las demandas fisiológicas de un animal exceden su capacidad adaptativa. En cerdos en fase de engorde, esto ocurre cuando el metabolismo celular se ve forzado a trabajar intensamente para sostener el crecimiento acelerado, lo cual incrementa la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) a nivel mitocondrial.

Estas ROS son moléculas altamente inestables que, en condiciones normales, son neutralizadas por los sistemas antioxidantes endógenos del animal, como la glutatión-peroxidasa, la superóxido-dismutasa y la catalasa. Sin embargo, cuando la producción de ROS supera la capacidad antioxidante, se desencadena un proceso conocido como estrés oxidativo, el cual puede dañar lípidos, proteínas y ácidos nucleicos, afectando el funcionamiento de órganos clave como el hígado y el intestino.

Además del estrés oxidativo, la producción comercial de cerdos también induce un estrés inflamatorio subclínico. La inflamación crónica es una respuesta común a múltiples factores: disbiosis intestinal, permeabilidad intestinal aumentada (“leaky gut”), endotoxemia (presencia de endotoxinas en la sangre) o desafíos inmunológicos persistentes. Esta inflamación
se mantiene mediante la liberación de citoquinas proinflamatorias como la interleucina-6 (IL-6), el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y otras moléculas que desvían energía desde los procesos anabólicos hacia mecanismos de defensa.

2. Consecuencias del estrés metabólico en el desempeño productivo

Las consecuencias del estrés metabólico en cerdos son multifactoriales y afectan diversos parámetros productivos:
– Disminución en la ganancia diaria de peso (GDP): La energía que debería ser utilizada para crecimiento es redirigida al sistema inmunológico y a la respuesta inflamatoria, lo cual ralentiza el desarrollo muscular.
– Incremento en el índice de conversión alimenticia (ICA): Animales estresados metabólicamente requieren más alimento para alcanzar un mismo peso, reduciendo la eficiencia del sistema.
– Variabilidad del lote: La respuesta al estrés no es uniforme. Algunos animales mantienen un buen desempeño mientras que otros reducen su consumo de alimento y su crecimiento, afectando la homogeneidad del grupo y generando falta de uniformidad en el lote.
– Mayor susceptibilidad a enfermedades: La inmunodepresión secundaria al estrés oxidativo e inflamatorio predispone a infecciones respiratorias, digestivas y dérmicas.
– Problemas digestivos y de absorción: El daño a la mucosa intestinal y la alteración de la microbiota conducen a una absorción deficiente de nutrientes y, en algunos casos, a cuadros de diarrea intermitente.

Desde una perspectiva económica, estas consecuencias se traducen en mayores costos por kilo producido, más días hasta el peso de faena, mayor necesidad de intervención veterinaria y uso excesivo de antibióticos terapéuticos.

3. Estrés metabólico inducido por toxinas: impacto de bacterias y hongos en la fisiología porcina

Una fuente común y a veces subestimada de estrés metabólico en la producción porcina es la presencia de toxinas en el alimento, ya sean de origen bacteriano (como endotoxinas) o fúngico (micotoxinas). Estos compuestos bioactivos, presentes incluso en niveles bajos, pueden comprometer la integridad intestinal, activar respuestas inflamatorias crónicas y deteriorar el metabolismo hepático e inmunológico de los animales.

3.1 Endotoxinas bacterianas (lipopolisacáridos – LPS)

Los LPS son componentes estructurales de la membrana externa de bacterias Gram-negativas como Escherichia coli o Salmonella. En condiciones normales, pequeñas cantidades de LPS pueden cruzar la barrera intestinal sin consecuencias graves. Sin embargo, cuando se da una disbiosis o hay un aumento en la permeabilidad intestinal, estas endotoxinas atraviesan en mayor cantidad hacia la circulación sistémica.

Esto desencadena una fuerte respuesta inflamatoria mediada por receptores tipo Toll (TLR-4), que activa la liberación de citocinas proinflamatorias (TNF-α, IL-1β, IL-6). A nivel metabólico, esto se traduce en:
– Aumento del estrés oxidativo celular.
– Reducción en el apetito.
– Desviación de nutrientes hacia el sistema inmune.
– Disminución de la eficiencia alimenticia.

3.2 Micotoxinas en las materias primas

Las micotoxinas son metabolitos secundarios producidos por hongos como Aspergillus, Fusarium y Penicillium, y representan una amenaza constante para la calidad de los ingredientes en la nutrición animal. Este riesgo se ve acentuado en países que dependen de la importación de materias primas, ya que la calidad de los insumos está fuertemente condicionada por las prácticas de manejo y almacenamiento aplicadas en los países exportadores.

Las más comunes en porcicultura incluyen:
– Aflatoxinas: Hepatotóxicas, inmunosupresoras, interfieren con enzimas antioxidantes.
– Fumonisinas: Afectan la integridad intestinal y están asociadas a edemas y enfermedades respiratorias.
– DON (deoxinivalenol): Inhibe la síntesis de proteínas, reduce el consumo de alimento y genera inflamación intestinal.
– Zearalenona: Aunque es más conocida por su efecto estrogénico, también contribuye al estrés oxidativo hepático.

Incluso cuando se encuentran por debajo de los niveles máximos permitidos, las micotoxinas pueden interactuar de forma sinérgica y amplificar sus efectos negativos. Esto es particularmente preocupante en animales que ya están bajo presión metabólica por factores como calor, densidad de alojamiento, inflamación o infecciones subclínicas.

4. Herramientas naturales para mitigar el estrés metabólico

Ante la imposibilidad de evitar completamente el estrés metabólico, la estrategia más efectiva es mitigar sus consecuencias mediante el uso de herramientas que refuercen las defensas antioxidantes, antitóxicas, modulen la inflamación y apoyen la función inmunológica.

Actualmente, existe una amplia variedad de ingredientes naturales disponibles en el mercado, muchos de los cuales han sido evaluados en modelos animales con resultados positivos.

4.1 Antioxidantes naturales

Estos compuestos ayudan a neutralizar las ROS y a proteger las células contra el daño oxidativo. Algunos de los más comunes son:
– Polifenoles: Presentes en frutas, vegetales y extractos de plantas. Incluyen flavonoides, taninos y ácidos fenólicos. Se ha observado que mejoran la actividad de enzimas antioxidantes y reducen la peroxidación lipídica.
– Carotenoides: Como la luteína, la zeaxantina y el betacaroteno. Protegen membranas celulares y pueden ser incorporados en la dieta a través de extractos vegetales.
– Vitaminas con acción antioxidante: La vitamina E y la vitamina C actúan como “recolectores” de radicales libres. Su combinación suele ser más efectiva que su uso individual.

4.2 Antiinflamatorios de origen vegetal

Algunos extractos botánicos poseen compuestos activos capaces de modular la respuesta inflamatoria, reduciendo la producción de citoquinas proinflamatorias y favoreciendo un entorno fisiológico más equilibrado:
– Cúrcuma (curcumina): Potente antiinflamatorio que regula vías como NF-κB.
– Jengibre (gingerol): Con efectos inhibitorios sobre prostaglandinas y citoquinas inflamatorias.
– Romero, orégano y tomillo: Contienen compuestos como el ácido rosmarínico, con efecto antiinflamatorio e incluso antimicrobiano.

4.3 Inmunomoduladores naturales

Apoyan el equilibrio del sistema inmunológico, ayudando al animal a responder adecuadamente sin activar respuestas excesivas que consuman recursos metabólicos.
– Betaglucanos: Derivados de levaduras y hongos. Estimulan la inmunidad innata, mejoran la respuesta a vacunaciones y reducen la incidencia de enfermedades.
– Aceites esenciales y compuestos aromáticos: Algunos pueden estimular la producción de IgA intestinal y favorecer la microbiota beneficiosa.
– Aminoácidos funcionales (como la glutamina): Importantes para el mantenimiento de la mucosa intestinal y la inmunidad.

4.4. Desintoxicantes naturales

Los desintoxicantes naturales actúan principalmente apoyando la función hepática y ayudando a neutralizar o eliminar toxinas del organismo.
– Extractos de algas, levaduras o fibras funcionales: Actúan como secuestrantes selectivos de toxinas en el tracto digestivo.
– Compuestos antioxidantes y hepatoprotectores: Apoyan la desintoxicación hepática y neutralizan los radicales libres generados por las toxinas.
– Moduladores de la microbiota intestinal: Promueven la proliferación de bacterias beneficiosas y refuerzan la barrera intestinal, reduciendo la translocación de endotoxinas.

Consideraciones finales

El estrés metabólico en cerdos en fase de engorde y terminación es una realidad inherente al modelo de producción intensiva actual. Su impacto sobre el crecimiento, la conversión alimenticia y la salud intestinal representa una amenaza para la eficiencia y la rentabilidad del sistema. Sin embargo, mediante una comprensión profunda de los mecanismos fisiológicos involucrados y la implementación de estrategias nutricionales complementarias basadas en ingredientes naturales, es posible mitigar sus efectos y promover un desarrollo más equilibrado y sostenible.

El uso de antioxidantes, antiinflamatorios, desintoxicantes e inmunomoduladores naturales debe integrarse dentro de un enfoque holístico que considere también el manejo ambiental, sanitario y de bienestar animal. De esta forma, la producción porcina puede continuar avanzando hacia sistemas más resilientes, saludables, con uso racional de antibióticos y económicamente viables.

Referencias

Le Floc’h, N., Seve, B., & Montagne, L. (2009). Biological roles of oxidant and antioxidant systems during the postweaning
period in piglets. Animal, 3(5), 613–622. https:// doi.org/10.1017/S1751731108003862
Madec, F., & Bridoux, N. (2000). Intestinal disorders and health in finishing pigs. INRA Productions Animales,
13(3), 201–210.
Pérez de Nanclares, M., López-Vergé, S., Manzanilla, E. G., & Gasa, J. (2019). Effect of plant extracts in pig nutrition and health: An update. Animal Feed Science and Technology, 256, 114267. https://doi.org/10.1016/j. anifeedsci.2019.114267
Pluske, J. R., Hampson, D. J., & Williams, I. H. (1997).
Factors influencing the structure and function of the small intestine in the weaned pig: A review. Livestock
Production Science, 51(1–3), 215–236. https://doi.org/10.1016/S0301-6226(97)00057-2
Rostagno, H. S. (Ed.). (2017). Tablas brasileñas para aves y cerdos: Composición de alimentos y exigencias nutricionales (4.ª ed.). UFV/Departamento de Zootecnia.
Yin, J., Wu, M. M., Xiao, H., Ren, W. K., Duan, J. L., Yang, G., & Yin, Y. L. (2014). Development of an antioxidant system after weaning in piglets: A review.
Animal Nutrition, 1(2), 72–76. https://doi.org/10.1016/j.aninu.2015.04.002.

Deja un comentario

Descubre más desde Actualidad Porcina

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo