El 3 de noviembre se celebró el Día Mundial de Una Sola Salud, una fecha que cobra creciente relevancia para el sector pecuario y porcino peruano, al recordar que la salud humana, animal y ambiental están profundamente conectadas. Esta iniciativa internacional, respaldada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la FAO y el PNUMA, promueve la colaboración entre la medicina humana, la veterinaria, la agricultura y la gestión ambiental para prevenir crisis sanitarias y fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos.
De acuerdo con la OMS, cerca del 60% de las enfermedades infecciosas emergentes tienen origen animal, y alrededor del 75% de las enfermedades humanas son zoonóticas. Estos datos refuerzan la importancia de que el sector agropecuario adopte medidas integrales de prevención, bioseguridad y sostenibilidad en sus operaciones.
Relevancia para el sector pecuario peruano
En el contexto nacional, el principio de Una Sola Salud representa una oportunidad para fortalecer la vigilancia epidemiológica y los programas sanitarios en la producción animal. Tanto en porcicultura como en avicultura y ganadería, la gestión responsable de los recursos naturales, el control de enfermedades y el bienestar animal son pilares que influyen directamente en la inocuidad alimentaria y la competitividad internacional del Perú.
Además, el país enfrenta desafíos ambientales y sanitarios crecientes, como los cambios en los patrones climáticos, la proliferación de enfermedades respiratorias y digestivas en animales, y la amenaza de la resistencia antimicrobiana. En ese sentido, adoptar el enfoque Una Sola Salud implica coordinar acciones entre productores, médicos veterinarios, instituciones públicas y la academia, para anticipar riesgos y promover una producción más sostenible y segura.
Llamado internacional y beneficios económicos
En el marco de la conmemoración, la Fuerza de Tarea “Una Sola Salud” de la Unión Europea y la Cuadripartita Regional de Europa y Asia Central (FAO, OMSA, OMS y PNUMA) emitieron un llamado conjunto a los gobiernos y al sector privado para fortalecer las políticas sanitarias bajo este enfoque integral.
El comunicado destaca que los fenómenos como incendios forestales, olas de calor, pérdida de biodiversidad y brotes de Influenza Aviar son ejemplos concretos de cómo la salud humana, animal y ambiental están entrelazadas.
El Banco Mundial estima que aplicar el enfoque Una Sola Salud podría generar beneficios globales por más de 37 mil millones de dólares al año, mientras que prevenir futuras pandemias costaría menos del 10% de esa cifra.
Una visión de futuro para el Perú rural
Para el Perú, donde la actividad pecuaria es motor económico de miles de familias rurales, este enfoque abre la puerta a nuevos estándares de bioseguridad, manejo ambiental y producción sostenible. El trabajo conjunto entre el Estado, los gremios y los productores será clave para fortalecer la sanidad animal, garantizar alimentos inocuos y proteger la salud pública.
En un contexto donde las fronteras entre la salud humana, animal y ambiental se difuminan cada vez más, “Una Sola Salud” deja de ser un concepto teórico para convertirse en una necesidad estratégica para el futuro del sector agropecuario peruano.



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