Nuestro sector en alerta por soya bloqueada en el sur debido a protestas

Fuente: Gestión

 

La alta dependencia de Perú de algunos insumos claves para la industria avícola, porcina y láctea desde Bolivia, empieza a pasarle factura a la producción nacional. Y es que con las rutas de ingreso por Desaguadero o la vía Transoceánica (altura de Juliaca), en Puno -bloqueadas por las fuertes protestas-, la llegada de torta y harina de soya boliviana se ha detenido. “Ya tenemos desabastecimiento”, afirman representantes de la industria pecuaria peruana.

De acuerdo a datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), entre el 2017 y 2019, los principales insumos que ingresaron de Bolivia a Perú vía terrestre fueron la torta de soya, harina de soya y torta de girasol. Álex Jerí, representante de la Asociación de Avicultores del Sur (Avisurz) afirma que el mercado peruano compra al menos el 80% de la torta de soya que producen las empresas bolivianas para abastecer la demanda en las granjas.

Solo los 28 socios titulares de Avisurz (ubicados principalmente en Ica, Cusco y Arequipa) compran 1,500 toneladas de torta de soya en promedio al mes. “La torta y harina de soya
representa el 30% de la fórmula alimenticia para garantizar que las aves mantengan su producción de carne y huevos”, precisa.

Y si en el sur no ha llegado ningún nuevo camión de soya desde el reinicio de las protestas, el pasado 4 de enero; en el norte del país ya suman semanas, dijo José Luis Neira, presidente de la Asociación de Productores de Huevos del Norte (Aprohnor), gremio que demanda 3,500 toneladas del grano procesado al mes. En tanto, el último barco que arribó al puerto de Salaverry con torta de soya fue a fines de

diciembre del 2022. “Se tiene programado que un nuevo barco llegue esta semana, pero nuestros proveedores aún no nos confirman”, señala en diálogo con gestion.pe
Esa situación ha generado que el precio de la tonelada de torta desoya en el mercado nacional pase de US$ 542 en noviembre del 2022 a US$ 660 en los últimos días.

Así, el saco de casi 50 kilos seelevó de S/ 100 a S/ 140, un incremento en 40%. Adicionalmente, losproductores del sur reclaman que ahora deben costear un flete de S/ 5,000 para traer cierto stock de soya que hay en las regiones del norte,principalmente de Trujillo. “Lamentablemente esta situación crítica perjudicará el nivel de producción y el
precio del pollo y huevo. ¿Cuándo se sentirá en el consumidor? Lo veremos en marzo, cuando empiece la campaña escolar que eleva la demanda de estos productos”, estima Jerí.

A nivel de producción ganadera, también hay preocupación. La principal cuenca lechera del Perú se ubica en la región sureña de Arequipa, exactamente en la localidad de Majes, con una producción diaria de más de 600,000 litros de leche al día, para lo cual también requieren de insumos como el maíz amarillo y la torta de soya.

Los productores lácteos ya venían de una situación crítica pues la paralización de la planta de leche Gloria por 16 días -tras sufrir ataquesdurante las protestas de diciembre del 2022 – impidió el recojo de la materia prima. Ahora, aunque la industria ha retomado sus actividades, los productores no encuentran los insumos para garantizar la producción.

“En Arequipa debemos concentrar el 50% o 60% de toda la soyaproducida en Bolivia considerando que solo en Majes tenemos 30,000 vacas que consumen, cada una, un promedio de 4 kilos diarios de torta de soya. Ahora las protestas en Puno se están radicalizando y no tenemos con quién proveernos. No hay un plan b o c”, indica Óscar Vilca, presidente de la Asociación de Ganaderos Lecheros de Majes (AGAL-Majes).
Y es que, en estos momentos, no es temporada de cosecha en Paraguay yla soya brasilera se exporta casi en su totalidad al mercado europeo. En Perú tampoco se puede sembrar soya, por condiciones geográficas y la calidad de la tierra.

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