Renzo Céspedes
Brand Manager en ilender
En los últimos años, considerando el respeto hacia los animales a nivel mundial, hay un notable aumento en la demanda de sistemas de producción. Las organizaciones de bienestar animal, los productores de alimentos balanceados y los consumidores conscientes de esta tendencia, se unen en la búsqueda a soluciones efectivas para mejorar la producción y el bienestar de los animales en forma conjunta.
Aunque los esfuerzos para abordar este problema se han centrado, en su mayoría, en los sistemas de producción, es fundamental reconocer que existen diversas vías a través de las cuales se puede mejorar el bienestar animal. Entre estas se incluyen la crianza, el manejo, el transporte, la medicación y, por supuesto, la alimentación.
Al invertir en estas áreas, es posible mejorar de manera simultánea el bienestar animal, la rentabilidad y la sostenibilidad. Un enfoque prometedor que aborda ambas preocupaciones, es el empleo de aditivos fitogénicos en la alimentación, los cuales facilitan la reducción del uso de antibióticos y mejoran la salud y el bienestar animal, optimizando la conversión y el rendimiento alimenticio, así como, en general, favoreciendo una mejor utilización de los recursos, todo ello de manera natural.
Durante años, los antibióticos han sido fundamentales para resolver diversos problemas sanitarios en la producción de proteína animal en numerosos países, siendo su uso esencial para asegurar la rentabilidad del negocio.
Hay una vigilancia constante sobre los efectos de resistencia bacteriana trasladada de animales de consumo hacia la salud de las personas en la cadena alimenticia. Esto conlleva a que cada vez se tienen más restricciones sobre el uso de antibióticos tradicionales y menos opciones para ser utilizadas en la formulación de alimentos.
Este problema, en constante aumento, representa una amenaza significativa para toda la cadena de producción, lo que justifica una reevaluación de nuevas estrategias. En los últimos años, diversos países han adoptado medidas para reducir el uso de antibióticos en la producción animal, tales como la prohibición de antibióticos promotores del crecimiento, la implementación de regulaciones para limitar su uso y el desarrollo de directrices para su uso responsable.
Siempre que exista una opción viable, debemos recurrir a alternativas para mitigar la presión selectiva de la resistencia a los antibióticos y preservar la eficacia de estos fármacos tanto en la medicina humana como en la veterinaria.
Los beneficios multifacéticos de los fitogénicos
Numerosas investigaciones han evidenciado que los aditivos alternativos en la alimentación animal pueden desempeñar un papel crucial en este ámbito, destacándose los fitogénicos. Estos compuestos naturales derivados de plantas han demostrado ser sumamente prometedores, con numerosos estudios que avalan su capacidad para reemplazar eficazmente los antibióticos en diversos aspectos, especialmente en lo que respecta a la mejora de la conversión alimenticia, el aumento del peso corporal, el rendimiento general y, lo más importante, la salud intestinal.
Los fitogénicos no solo contribuyen a prevenir las resistencias bacterianas, sino que también favorecen la seguridad y el bienestar animal.
Estos compuestos ofrecen un amplio espectro de actividades y beneficios, los cuales dependen de sus componentes específicos. Se ha demostrado que ciertos aditivos fitogénicos mejoran la digestibilidad de las raciones, maximizando la eficiencia de los recursos disponibles y aumentando la productividad. Al mismo tiempo, algunos de estos aditivos favorecen la mejora de la microbiota intestinal. Un tracto gastrointestinal saludable mejora la calidad de la cama, reduce las emisiones y minimiza la necesidad de antibióticos. Lo más relevante es que posibilitan un éxito sostenible a largo plazo, basado en el bienestar animal, el crecimiento saludable y el rendimiento, beneficiando tanto a los seres humanos como a los animales.
La promesa de los aditivos fitogénicos
El notable potencial de los aditivos fitogénicos va mucho más allá de mejorar el bienestar y el rendimiento de los animales. Los aditivos fitogénicos hacen que nuestros alimentos sean más saludables y seguros, ayudan a prevenir la resistencia y permiten una producción más responsable con el medio ambiente, sostenible y rentable al mismo tiempo. Cada día, más evidencias y experiencias confirman los efectos positivos de estos aditivos cuando se utilizan en las combinaciones adecuadas.
Los aditivos fitogénicos para la formulación de alimentos representan una solución poderosa y accesible para enfrentar los retos que afronta la industria de la nutrición animal. Al aprovechar el poder natural de las plantas, es posible mejorar el bienestar animal y aumentar la rentabilidad. Estos aditivos permiten una sustitución óptima de los antibióticos y abordan los desafíos de la producción moderna de manera sostenible, saludable y rentable. A medida que exploramos más a fondo los múltiples beneficios de los fitogénicos, se vuelve cada vez más evidente que estas alternativas naturales ofrecen un enfoque sostenible y eficaz para la nutrición animal, beneficiando tanto a los animales como a los productores y consumidores.


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