M.V. Sergio Aliaga
Investigación y asesor técnico – Levania
La porcicultura, una industria crucial en la producción de alimentos, enfrenta desafíos importantes, y el estrés calórico es uno de los más apremiantes. Las altas temperaturas y la humedad a las que los cerdos están expuestos pueden superar su capacidad de termorregulación, lo que desencadena una serie de respuestas fisiológicas adversas. Estas respuestas, que incluyen la activación de ejes hormonales como el simpático-adrenomedular y el hipotalámico-hipofisario-adrenal, afectan negativamente el bienestar animal y disminuyen la productividad (ganancia de peso, conversión alimenticia). Además, el jadeo excesivo y la pérdida de electrolitos agravan la situación, generando problemas sanitarios y de manejo en las granjas.
El estrés calórico representa un desafío importante en la producción porcina. En respuesta a este problema, se ha explorado el uso de aditivos naturales como los aceites esenciales. Estos compuestos, obtenidos de diversas plantas aromáticas, poseen propiedades que pueden ayudar a los cerdos a enfrentar el estrés térmico. Estudios científicos y de campo han demostrado que los aceites esenciales son particularmente prometedores en este sentido. El presente artículo tiene como objetivo señalar el efecto de los aceites esenciales de menta, eucalipto, tomillo y anís en el bienestar y rendimiento productivo de cerdos sometidos a estrés calórico. Se discutirán algunos de los mecanismos de acción de estos compuestos, así como los beneficios potenciales para la salud y el desempeño de los cerdos. Además, se presentarán los resultados de estudios experimentales que avalan el uso de esta mezcla de aceites esenciales como una herramienta eficaz para mitigar los efectos del estrés térmico en la porcicultura.

Aceites esenciales: Una propuesta atractiva y eficaz
Existe amplia evidencia del uso de aceites esenciales como solución frente a una problemática respiratoria ya que muchos de ellos tienen actividad **antiinflamatoria, antibacteriana, expectorante, antioxidante e incluso antiespasmódica. **(EMEA, 2006, Hänsel, 2004 Reichling, 2008). Sin embargo, respecto enfocándonos en su uso como alivio de los signos de estrés calórico, debemos destacar el papel que tienen los termorreceptores de potencial transitorio subfamilia melastatina (TRPM) que son receptores presentes sobretodo en piel y mucosas, y que son activados por cambios de temperatura y acción de algunos compuestos naturales y sintéticos, en específico a nivel respiratorio el TRPM8 (Cáceres et al 2018, Liu et al 2012). Estos receptores TRPM8 no solo tienen propiedades antiinflamatorias cuando son estimulados por los principios activos de algunas aceites esenciales como eucalipto o menta, además estos compuestos producen una sensación refrescante (McKemy 2007). Por otro lado, los aceites esenciales de menta y eucalipto también han sido probados con efectos beneficiosos en cerdos.
También debemos añadir que, en caso los cerdos muestren sintomatología respiratoria, como hemos mencionado anteriormente, la ingesta de alimento puede verse reducida. Algunos compuestos, como el trans-anetol, principal componente del aceite esencial de anís estimulan el consumo de alimento, favoreciendo la recuperación y consiguiendo mejoras en los parámetros productivos (Tagwa Abdelwhab 2004, Beshara 2018). ¿Cómo aplicar aceites esenciales en porcicultura? Los aceites esenciales se pueden aplicar fácilmente mediante un tratamiento al agua de bebida, pero también, dependiendo de las circunstancias se pueden aplicar mediante otros sistemas, como nebulización o paneles evaporativos, e incluso se pueden incorporar al alimento compuesto.
MIAVIT recomienda: Miarom Classic L para atenuar los signos del estrés calórico
La combinación de aceites esenciales presente en Miarom L, entre los que destacan los compuestos de eucalipto, menta, tomillo y anís, tiene un efecto expectorante, antibacteriano, antiinflamatorio y antioxidante.
Su aplicación durante los periodos de estrés respiratorio, mejora el confort térmico de los animales en granja y por consiguiente los índices productivos.

Conclusiones
– El mentol y el eucaliptol estimulan receptores termosensibles específicos, produciendo en ellos una respuesta de confort térmico. Se trata de la misma sensación refrescante que obtenemos al saborear caramelos de menta.
– El anetol, componente principal del aceite esencial de anís, mejora el apetito de los animales y estimula el consumo de alimento.
– Sus propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas, expectorantes y antioxidantes favorecen el uso de Miarom L en programas de reducción de uso de antibióticos, ya que posee efectos tanto a nivel respiratorio como intestinal.
En resumen, Miarom L es una respuesta rápida y efectiva a los problemas respiratorios y estrés térmico en porcicultura , mejora el bienestar animal y permite paliar los descensos en la producción que se presentan en estos periodos, mejorando así los índices productivos.


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